“Spaguetti pollo cuore” : Delicioso spaguetti al huevo , bañados por un aceite de Oliva extra virgen traído directamente de olivos Italianos en el que se saltearon unos jugosos corazoncitos de pollo condimentados tan sólo con ajos peruanos y perejiles juguetones….
Ajá! Eso es lo que diría la carta de Gastón seguramente para describir los chusquísimos corazones de pollo con tallarines que me estoy comiendo, si si… puajjjj dirán algunos…, y bueno, a mi me encantan… es que así como puedo ser muy buena rica y sentarme a comer delicioso en “Rafael”, también soy buena pobre y como corazones, mollejas, hígados, mondongo… y demás menudencias, y pensándolo bien… hubiera sido buenísima idea añadirle salsa Huancaína, esa que ahora viene envasada y que es mi perdición.
Uno, dos, tres… quince corazones de pollo, y me pregunto si se me habrá ocurrido comer corazones por instinto de preservación, pensándo que quizás así, ayudo a mi debilitado, aplastado y exprimido corazoncito… harrrrrto de ser magullado, definitivamente NO, pero bueno… pobres pollos! también pienso, y yo que así nomás me como 15 corazones… y eso que tengo un gallo!, si, un lindo gallo sobreviviente de una kermesse… antes pollito y ahora gallo que canta enérgicamente a las 6 de la mañana y que mis vecinos deben de estar odiando. Pero bueno, después de mi suculento manjar decido que voy a escribir de nuevo, necesito desfogar…, cómo quisiera saber pintar! Agarrar pinceles y un lienzo y ahí tirar todo lo que puedo expresar, o sino cantar bien… pero no tengo ninguna de esas cualidades.
Signos de agua, dicen que son extremadamente sensibles, yo soy uno de esos, y aunque la verdad hablar de los signos o que alguien me venga a hablar de ellos sobre todo en plan de gileo me decepciona porque me parece un tema tonto…, pero la verdad sí creo que las descripciones de los signos son exactas, más NUNCA se te ocurra entablar una primera conversación preguntando: ¿Qué signo eres?... Pof!!!
Sensible, últimamente extremadamente…, y es que debí hacerle caso al doctor y esperar tranquila a que pase la primavera, si! la culpa de todo la tiene la primavera. Aquel Octubre del 2009 fui al neurólogo a que resuelva el misterio de mis dolores de cabeza, pero éste doctor me vio y me dijo: ¿estás enamorada? PLOP!!!! Y si no me creen pregúntenle, se apellida Arregui y está en la Clínica San Felipe, el muy aparte de interrogarme por mis dolores de cabeza parece que leyó mis ojos que en aquél momento sufrían “un poquitito nomás” por un Sebas que ahora cuando me lo encuentro me saluda “ministerialmente”, quiero decir, saludo de “Ministerio de Economía y Transportes”, burocrático y aburrido: - “Tanto gusto”, -“Gusto de verla”. Nunca me hubiera imaginado que así iba a terminar siendo mi dizque amistad con “Sebastián”, si alguno de ustedes leyó “Sebastián” seguro se identificarán un poquito con mi decepción, pero lo bueno de este asunto es que eso ya no me duele como me dolía. Volviendo a mi doctor, él me dijo que era normal enamorarse en ésa época del año, un asunto meramente de “feromonas”, si, apenas comienza el calor, apenas sale el solcito nuestros cuerpos liberan con el calor más feromonas, todo en nuestro cuerpo y nuestro comportamiento es asunto de meros “químicos”, segregamos más feromonas, sustancia que atrae sexualmente a las especies de el otro sexo.
-“mira Maricarmen, si tú en esta época del año vas al zoológico, te darás cuenta que los animales están más cariñosos”
-“¿de verdad doctor”?
-“de verdad, los animales también se enamoran, y es que con el sol y el sudor liberan ésta sustancia que atrae al sexo opuesto, si vas a verlos están ahí lamiéndose y haciéndose arrumacos”
Sabiendo esto yo debí prever que en primavera no debía ni salir!, ni justamente enfundarme en un disfraz sexy con mi grupito de lindas amigas…, claro! Lindas nosotras disfrazadas de sexys enfermeras, y por supuesto que entre baile y baile las feromonas hicieron efecto en mi grupo de amigos, hombres y mujeres, al mes varios de ese grupo estaban enamorados “hasta las caiguas”.
La primera en sufrir fue la pobre Paz, a Paz se le apareció el hombre de sus sueños…, el príncipe de sus cuentos de infancia, cuentos de infancia que las mamás nos empeñamos en contar a nuestras hijas… ¡hay que cambiarlos! , todos los cuentos terminan en que se casan con el príncipe… y desde chiquitas a nuestras hijas les enseñamos que el “ideal de nuestras vidas” es ése, encontrar al príncipe… por favor!!! Deberían terminar en que fue una “dentista exitosa” o una “escritora talentosa”… no con que se casó con el príncipe!! Patrañas!!!, siguiendo con la pobre Paz… a Paz se le presento “El” príncipe encantador, pelo rubio y rizado al viento, ojos verdes, la sacó a bailar y quedó rendida, estuvo con ella por 3 meses hasta que “El” príncipe encantador… le dijo que tenía que viajar a otros reinos , que tenía un asunto que resolver, que resulta que en un castillo encantado la esperaba una “Rapunzel” de extensiones de pelo falsa, rubia al pomaso y flácida… eso sí, con un buen par de siliconas dignas de “el show del gordo Porcel”… yo la verdad no sé, pero así me la describió Paz (y es que así somos las mujeres, nos empeñamos en hacer leña a nuestra rival) y Paz por supuesto le dijo Adiós de una manera muy digna, pero por dentro ardía Troya y resulto herida en lo más profundo de su ser… y que a “El” príncipe Encantador, ni se le ocurra que después de estar con la celulítica de Rapunzel trate de regresar a los brazos de Pacita.
Otra que duro 3 meses fue “Lara”, también cayó en brazos de otro príncipe, éste moreno de ojos marrones y profundos, con un baile de “Que levante la mano” del grupo 5, cayó rendida, meses de playa juntos… pero en ¿que quedó?… en un: “no eres tú, soy yo”, “en verdad no sé lo que me pasa”, “estoy pasando por un mal momento”…. Más patrañas!, esa canción quizás fue un mal presagio.
De mi amigo Miguelón no voy a hablar… pero también cayó y duro 3 meses… parece que 3 meses es el tiempo justo para saber si puedes más, o acabas con la relación en buenos términos. Y bueno de mi… no voy a contar nada! Sólo que duré 3 meses también, para mi mala suerte, porque la verdad no quiero estar de Saltimbanqui.
Una que se salvó de caer bajo el efecto de las feromonas fue mi amiga Ceci, menos mal! Porque el galán que llevo para mi es antipatiquísimo, se cree “La última chupada del mango” “la última coca cola del desierto” y se lo he dicho en su cara, él se jura galanaso, a todas le hace ojitos, a todas coquetea, me lo imagino practicando su mirada matadora frente al espejo tipo Christian Meier para “Bravío”…, bueno Ceci tan linda y buena que es, no se daba cuenta de lo terrible del galán, pero felizmente eso no llego a nada, ¡de la que se salvó!..., no puedo decir lo mismo de otras que cayeron ilusas ellas…
De repente ya en invierno, estamos en la discoteca de siempre (la única) y después varios meses de no ir por ahí, parados hechos un hongo… estamos: Paz, Miguelón, Lara y yo, a lo que Miguelón dijo: -Y aquí estamos de nuevo… juntos y solos de nuevo, deberíamos vivir en algo así como “La casa de Gisela”-, y entre que escucho y no, doy una mirada al lugar y ¿adivinen qué? Por ahí estaba Rolo , si, el mismo de “Reencuentro Colegial”, el que me invitó una vez un sanguchito de pollo en un reencuentro de ex alumnos del colegio, y con el que fui a tomar varias veces cafecito y deje de ver porque estuvo con enamorada, acá está de nuevo y seguro nos tomaremos algún cafecito de nuevo y nos contaremos de nuestras vidas, pero ésta vez prometo huir del efecto de las feromonas por un buen tiempo…menos mal que hace frio!!!, es un buen amigo y al final una compañía , que es lo que todas necesitamos.
A mis queridos amigos que están casados y a veces se preguntan que sería si estuvieran solteros…, la verdad que es difícil, es lindo divertirse con los amigos, pero encontrar una “pareja” que nos acompañe es una tarea que creo yo dejaré de hacer. Alguna vez ya lo dije y me reafirmo: no es como cuando teníamos quince años, ahora todos traemos una mochila pesada cargando y también estamos más exigentes y maniáticos. Además, la felicidad no viene a través de una tercera persona, viene a través de nosotros mismos, esperar que “alguien” te haga feliz no es el objetivo y fracasaremos intentándolo, la felicidad viene de disfrutar de las pequeñas cosas día a día, del ánimo que pongas en realizar tus metas, tenemos que ver la vida con optimismo y saber también que la “felicidad” no es un estado permanente, son pequeños momentos que tenemos que reconocer , disfrutar y guardar… para después con esa carga positiva, tener fuerzas para los malos momentos.
Esta bruja de despide,
Adios y ¡cacle cacle!
La Bruja
les dejo un videíto: http://www.youtube.com/watch?v=77I5TaBmE9Q (para lara y su príncipe moreno)

completamente de acuerdo con eso de que la felicidad viene a traves de nosotros mismos. ya estoy en esa edad en la que supuestamente ya debo sentar cabeza y tu post, y lo que me cuentan mis amigos casados, me han hecho pensar al respecto. saludos
ResponderEliminarMe siento en la obligación de decirte querido Ludobit, que varios de mis momentos de felicidad me los traen mis hijos y quizás en el fututo y ya de vieja... mis nietos y la familia que formé, pero bueno es cuestión de cada uno también encontrar que cosas te traen momentos felices.
ResponderEliminarGracias por tus comentarios!
Saludos
Es increible lo que escribes... la pura verdad pero que muchos no queremos verla....Los hombres que andan sueltos tienen su rollo que no lo entiendo ni los entendere por mas esfuerzo que haga, es que acaso solo piensan en ellos, es una pena que ellos sean tan vacios o de repente es que tienen miedo de equivocarse, pero son incapases de darse una oportunidad de ser felices. Es una pena lo superficial que pueden ser y se pierdan de lo que mencionas de los pequenos grandes momentos.....etc.
ResponderEliminarMaricarmen me encanto tu relato.