Lunes: Suena el despertador y Gigi salta de la cama a las 6 am, Fabrizio se queda un rato más durmiendo porque entra a trabajar a las 9 am. Gigi apura a sus 2 hijos a que estén listos para el colegio y ella se pone su malla para el gimnasio “super sexy”: pantalones con aberturas por los costados que dejan ver sus piernas hasta el muslo, top obviamente corto, para poder lucir (a sus gloriosos 43) todo el trabajo abdominal que se mata haciendo en su gimnasio y para lucir también las magnificas tetas operadas por el famoso Dr. Raygada ,que para su suerte, no se le han “encapsulado” como a la mayoría de sus amigas, las cuales tienen que pasar por sus respectivos cirujanos para el temible “desencapsulamiento”… nada más y nada menos que apretárselas como si estuviera exprimiendo toronjas para el desayuno.
Despúes de la malla procede a la cola de caballo bien agarrada y al gel para que ni uno de sus pelos negros azabache salga rebelde de su sitio, se pinta la boca roja, pero se ha dado cuenta que sus labios están un poco arrugados, ya no son como éran, tanto hacerse depilación en cera en el bozo ha hecho que los labios luzcan así, tiene que hacer algo para solucionar eso, no tiene arrugas ni en los ojos, ni en la frente… el Botox hace maravillas en ella.
Lista para salir, sus hijos le hacen unos encarguitos:
Matías:
-Mamá, no te olvides de mandar a enmicar éste trabajo y de comprarme las canilleras de fútbol para mi clase a las 6 pm, y acuérdate que después de eso tengo que ir un toque a la casa del gordo Aguirre a terminar el proyecto, así que me recoges de ahí, ¿ya?
Paula:
- No te olvides mami que hoy en la tarde tenemos que ir a comprar los zapatos para “los 15” de Inés.
-Ok Paula, no me olvido, en la tarde vamos.
Gigi le da un beso a su aún dormido Fabrizio, y sale feliz en su flamante camioneta nuevecita. Llega al gimnasio con las justas para su tan ansiada clase de baile. Gigi tiene los zapatos especiales recién traídos por encargo, ya tiene su puesto ganado en la primera fila detrás del profe, y ¡ay de aquella que ose agarrarse su sitio!, Gaby llega al poco rato a bailar a su costado.Comienza el baile al son de “Danza da manivela” de Axe bahía, Gigi se cree lista para debutar en cualquier musical de Broadway, se mira en el espejo y jura que es la que mejor baila de todo ese salón, si no está en Broadway es solamente porque no se lo ha propuesto. De rato en rato cruza una que otra mirada con el profesor de baile. Marcelo es un brasilero de unos 35 años que está enseñando en ese gimnasio hace casi 1 año, Marcelo suda a chorros al son de la “manivela” y Gigi lo ve “súper sexy”, Marcelo sabe que es bueno, tiene jale en todos los gimnasios a los que va. Gigi baila, baila feliz porque sólo baila ahí y en una que otra fiesta de 40 o 50 que le toca ir…, además Fabrizio no es nada aficionado a bailar, reniega de la porquería de música que ponen ahora en cada fiesta. Marcelo coquetea abanicándose la cara con los típicos pasitos brasileros y se pone a bailar frente a Gigi, Gigi se ríe y le sigue el juego.
Derrepente entra al salón una rubia despampanante, lindísima y mucho más joven que Gigi, ella se llena de envidia, ya no es la “Reyna del salón”, va donde Gaby y le dice:
- ¡y esa! ¿Que se cree? , ajjj… -dice Gigi
-ajj si, ojalá y se escaldé- contestó Gaby
-jajajaja. Ambas se ríen de la ocurrencia de Gaby.
Después de su relajante clase de baile, Gigi se ducha y sale lista para ver un jardincito de la amiga de su prima, tiene que diseñarlo pronto, así que va directo al sitio y hace las propuestas:
-“Una buganvilia aquí, una palmera allá” – da todas las sugerencias respectivas.
Terminada la cita va donde su cirujano a que le haga el relleno de colágeno de los labios, después de un tiempo de aguantar pinchazo tras pinchazo en los labios en los que la anestesia utilizada solo fueron unos cuantos hielitos, sale con la boca de “Angelina Jolie”, de las arruguitas en los labios no queda ni rastro, se mira en el espejo del doctor y se ve más regia que nunca y súper sensual… ¡sale feliz! Entre el trabajo, el gimnasio y el doctor se le ha hecho tardísimo, son las 2 de la tarde y regresa a su casa a comer su pechuga sancochada y unas cuantas lechuguitas. Suena el teléfono:
-Hola amor..., si todo bien…, ajá…, si ya pagué…, si ya recogí… ¿todo bien en el trabajo?,… que bueno,… ya, nos vemos más tarde
A las 3:30 llega Paula, muy apurada y apurando a su mamá para comprar los zapatos. Gigi amorosa y paciente se pasea por 15 zapaterías, ningún zapato es bueno: Muy altos, muy chatos, el taco es muy aguja, mucha plataforma, muy redondos, muy cuadrados, Paula se la pasa renegando y queda con su mamá para regresar al día siguiente. Son las 5 y no han comprado nada, van a una tienda deportiva y compran en 2 minutos las canilleras de Matías y regresan a su casa con las justas para que Matías tenga sus canilleras para la clase de fútbol. Son las 9 de la noche, Fabrizio llega cansado de trabajar y se sienta en el sillón frente al televisor con el control remoto en la mano. Gigi lo saluda con un “Hola Amor” y un piquito, Fabrizio le da el piquito y ni la mira, Gigi le comienza hablar de su día ajetreado y le dice:
-¿No notas algo en mí?-
Fabrizio la mira con intriga:
-mmmm ¡te has cortado el pelo!
-¡no!
-¿Blusa nueva?
-No…
-¡Tu pelo está más oscuro!
-Sí, si… está más oscuro.
Gigi se ha resentido, no puede ser que no note el cambio en sus labios, sus labios de Anjelina Jolie han pasado desapercibidos. Son las 10 de la noche y Gigi se va en su carro a recoger a Matías, en su carro pone música tonera y se imagina bailando, ya quiere que sea mañana para ir a su clase de baile donde sueña que es bailarina, donde no piensa en nada, y donde está el churro de Marcelo con una sonrisa de oreja a oreja.
A las 11 de la noche Gigi esta extenuada, después de bañarse va a su cama y se encuentra con Fabrizio pegado a internet en su lap top, Gigi se voltea y se queda profundamente dormida.
Martes: Gigi sale de una salto de la cama otra vez se cambia esta vez la malla es rojo pasión, le da un beso a su esposo y sale volando de su casa, despúes de los varios encargos de sus hijos y de Lidia, que se encarga de cocinar en su casa.
Llega al gimnasio y toma posición en su salón de baile, de pronto llega Gaby caminando de forma un poco extraña…
-¿Qué te pasa?- pregunta Gigi
-Adivina que… ¡estoy escaldada!, contesta Gaby
-Gigi comienza a retorcerse de la risa y a Gaby no le queda otra que reírse con ella.
-Esto es un castigo divino, no se le desea el mal a nadie, y Dios me ha castigado- acotó Gaby
-Asi es. Asintió Gigi doblada de la risa aún.
De pronto llega Marcelo y se para frente a Gigi…
-¡Ajá! Voce luce hoy más linda que nunca, ¿Qué tiene?..., mmm ¡que labios más sensuales!
Gigi se acalora, se sonroja, se abanica, se siente bien, le han dicho linda…, y a la rubia nueva no le han dicho nada, se siente la Reyna de nuevo. Baila la manivela feliz. Al terminar la clase, se juntan todas las alumnas del salón y le dicen para ir a almorzar con Marcelo para celebrar su cumpleaños por adelantado, ya que su santo caía Sábado, Gigi va encantada. Ya en el restaurante la pasa fenomenal, dejó plantada a una clienta que la esperaba para un diseño de jardín, pura risa, puro chisme, de vez en cuando Marcelo y ella se mandan una miradita rápida, al final de la reunión todas intercambian correos electrónicos, Marcelo también lo hace.
Después de haber hecho las compras con los encargos de Lidia, de haber llamado a su clienta y haberle metido un cuentaso del porqué no fue a su casa, de haber ido con Paula a comprar los zapatos, llega a su casa y ve que Fabrizio ya había llegado pero está con la cara metida en el periódico, Gigi le dice para comer juntos, así que comiendo conversan un poco de las cosas del día, pero todas cosas sin importancia, que si sentiste el calor, que si su secretaria ya había adelgazado… etc.
En la noche los 2 metidos en la cama cada uno echado con su lap top en faldas, Fabrizio contesta mails y Gigi mira con asombro una invitación para el Messenger de Marcelo, la que acepta sin pensarlo nada. Ya conectada al Messenger ve que Marcelo también está conectado y la saluda, Gigi feliz, mirando de reojito en que anda Fabrizio que parece recontra metido en la computadora. Marcelo y Gigi comienzan una conversación que parece sin importancia, que si a qué hora llegas normalmente a tu casa, que a qué hora te despiertas, que si ya comiste, que comiste, que tal tus clases, que tal tus hijos, después de un rato de conversación se despiden con un “descansa”, “nos vemos mañana”.
Miércoles: Gigi salé disparada de su cama, se pone una malla negra, la boca de Angelina Jolie con brillo, se ha echado delineador, y también perfume, se mira al espejo muchas veces antes de salir, los pelos perfectamente peinados. Paula, Mateo y Lidia le hacen sus respectivos encargos, a los que Gigi dice: Ok, ya…
Gigi sale volando de su casa en su camioneta, se pasa 2 semáforos en rojo que ni cuenta se dio, en su casa dejó la lista con los encargos de Lidia, se la olvidó por completo y cuando pasa 15 minutos se da cuenta que ha cogido un camino que la lleva a cualquier lado menos al gimnasio, toma el camino correcto y llega con las justas para comenzar la clase de baile, llega acalorada y sonrojada…, Marcelo la mira coqueto y Gigi se da cuenta. Comienza la clase de baile y Gigi mira a Marcelo mas churro que nunca, Marcelo se para frente a ella y bailan La Manivela hasta el piso, el vuelve a su lugar.
De pronto Gigi comienza a sentir cosas que no sentía hace un buen tiempo, se estremece, se le pone la carne de gallina, se preocupa, pero se siente feliz. La clase de baile es su recreo, la clase de baila la saca de su rutina. Marcelo la hace sentir como nueva, él es alguien que no le trae ningún tipo de problemas (por ahora), Marcelo la hace sentir linda y le dice cosas que quizás Fabrizio se ha olvidado de decirle. La clase de baile termina y Marcelo le pide a Gigi consejo de que remedio tomar para el resfrío, a lo que Gigi gustosamente le dice que lo acompaña a la farmacia para decirle el remedio exacto. Saliendo de la farmacia Marcelo se despide con un beso que ha rozado la comisura de los labios de Gigi, ella se va presurosa a su carro y no puede creer lo que ha pasado…, miles de cosas pasan por su cabeza, felicidad, emoción, piensa que se merece eso después de tanto tiempo de no sentirlo, pero también siente miedo, preocupación, remordimiento y cargo de conciencia.
Gigi regresa a su casa, no quiere saber de jardines ni encargos, lo primero que hace es tirarse en su cama a pensar en lo que estaba pasando, que iba a hacer ahora…, quizás no entrar al Messenger por un tiempo, quizás ya no ir a las clases de baile, no quiere hacer cosas que van a perturbar su tranquilidad, pero a la vez si quiere, son sentimientos encontrados. La tentación gana, en la noche vuelven a encontrarse a través de la pantalla de la computadora.
Jueves, Viernes, Sábado…etc.: La rutina de Gigi sigue su curso, pero ahora hay un ingrediente nuevo: Marcelo, que ya entró a su vida por las noches y por ratitos. Lo que sigue a esto son sensaciones de felicidad pero también de desazón, poco a poco van ganando los de desazón…, Gigi no puede estar con Marcelo lo que quisiera, Marcelo comienza a reclamar…, lo que empezó con felicidad continúa con un infierno de malos sentimientos: impotencia, resentimiento, mal humor. A la larga Gigi no querrá hacer sufrir a los suyos dejará a Marcelo y seguirá con la tranquilidad y la estabilidad que Fabrizio le da.
FIN
"La Manivela":
http://www.youtube.com/watch?v=1IDHBf_c_FM
