La llamada esperada no llegaba, ese año los exámenes finales eran después de año nuevo y nosotros habíamos entrado a una especie de “vacaciones” que comprendían navidad y año nuevo.
El año nuevo ya estaba recontra programado, nos íbamos a Colán con varias amigas a la casa de “la gringa”, que en realidad en esa época no era muy amiga mía (que nos íbamos a imaginar en esas épocas, que 16 años después íbamos a estar solteras de nuevo saliendo en grupo), pasajes listos en “Bus Cama” (a las que nuestros papás no se dignaban a pagarnos pasajes en avión), y en avión las mas billetonas (osea dos), el viaje fue toda la noche..., en la radio un “casette” de Ricardo Montaner, - “me va a extrañaaaaaaaar al despertaaaaar”- y yo suspira y suspira por el profe, que ya lo vería el día de mi examen, para el cual iba a “chancar” para sacarme una notasa.
Llegamos en la mañana, faltaban 2 días para el año nuevo, un sol maravilloso, echadas todas en una colchoneta enorme y redonda sobre el mar, remando y remando hasta al fondo, donde no hubiera piso, para que no nos piquen las malditas rayas, ni hablar íbamos a dejar que nos piquen y nos arruinen el año nuevo, toda la tarde nos la pasamos durmiendo, en la noche nos vestimos todas con cosas prestadas de una y de otra: jeans, polito y sin zapatos, los zapatos estaban prohibidos porque iban contra las costumbres.
Fuimos a la única bodega, mis amigas compraron “chelas” y bueno… a mi no me quedo otra que Coca-Cola porque la cerveza no me gusta, en la bodega había un pequeño “equipo” y alguien había llevado un “casette” de Chayanne… -“¡provócame! mujer provócaaaame, provócame a ver atréeevete, provócame! a mi acercateeee”- bailamos en una rueda, una por una al medio, totalmente desenfadadas, me tocó a mí, al medio bailando echa una loca… (nos creímos solas), cuando en pleno “provócameeee” veo al frente sentados a 2 chicos, obviamente mirando el espectáculo, estaban churros…
Terminado el baile salimos afuera donde los chicos estaban sentados, mis dos amigas billetonas que habían tenido la suerte de ir en avión, los habían conocido ahí, así que nos presentaron y nos pusimos a conversar:
-y tu… ¿no tomas?- me preguntó el mayor de ellos.
-muy poco, y la verdad la cerveza no me gusta.
-entonces ¿Qué tomas?
-bueno… no sé, daiquiris…, esas cosas…
Nos pusimos a conversar, él era Argentino y estaba trabajando allí hace unos meses, en una fábrica de enlatados, tenía un año menos que yo y había llegado desde Argentina para ayudar a su papá en esa fábrica sin acabar su carrera, el Argentino ¡me gustó! La noche siguiente lo volví a ver en la bodega que era el sitio de reunión, y ésta vez me invitó a su casa, que como cualquier casa de playa estaba plagada de gente.
-¡Te voy a invitar un frozen daiquiri!- me dijo entusiasmado.
-¿Si? ¿Tú lo vas a hacer?
-¡Claro! Facilísimo…
¿Facilísimo?… fue un ¡desastre!, yo me moría de la risa, pero el pobre chico se hizo una herida en la mano tratando de moler hielo a martillazo limpio para el famoso “frozen”, el hielo salió volando hacía el piso y la sangre caía a chorros al piso también…
-Esteee… si no es “frozen” no importa…-le dije entre risas y pena- más bien… tu mano…
-¡No es nada! ahorita para de sangrar
-Bueno… deja el daiquiri así nomás que seguro está buenazo.
-¿Si?... bueno.
El daiquiri estaba horroroso pero le dije que estaba riquísimo, lo tomamos en la terraza y la pasamos lindo. Al día siguiente ya era la noche de año nuevo , estuvimos juntos toda la noche bailando, ese año a no sé quién se le ocurrió que a partir de las 00 horas se adelantaría una hora… ¡una hora! Para mí eso fue horrible, era una hora menos que iba a estar en Piura al lado de mi Argentino, me habían robado una hora…, a los dos días ya me iba, él me rogaba que me quedara unos días más, yo no podía..
Llegó el 2 de Enero, el Argentino nos llevó a las que tomábamos nuestro “bus cama” al terminal, la despedida fue tristísima. Ya sentada en mi asiento… una coincidencia (o quizás el mismo bus con mismo chofer) –“me va a extrañaaaaar al despertaaaaaaaaar…. Cuando la tarde llegue a su fin”, Ricardo Montaner de nuevo… y yo suspirando… ¿Qué? No entendía nada…. Fui suspirando por el profe y me regreso suspirando por un Argentino.
Llegó el día del examen de Micro economía, por fin vi al profe, pero nada, con las justas me saludó junto al resto de la clase, pasaron los días…, mi Argentino me llamaba todos los días con su voz cantarina que me encantaba. Terminaron los exámenes y después de unos días de vacaciones me llama mi profe:
-Hola Bruja
-¡Hola! ¿Qué fue de tu vida?
-Nada, estaba esperando a que acabe el ciclo, que ya no sea tu profesor para poder invitarte a salir… ¿vamos al cine?
-¡Vamos!
La pasamos genial, me divertí mucho, nos reímos bastante. El Argentino dejo de llamar poco a poco, le conté que ya había salido con un chico, y él también estaba ya saliendo con una chica Piurana… así es la vida, todo es cuestión de oportunidades que vienen y van. Dos semanas después bailando con mi profe en una discoteca que estaba de moda vino un besito… que fue el inicio de 15 años juntos. Quince años, en los que hay que ver y tratar de acordarse los momentos bonitos que han habido… por más separación…, estoy segura que todos nos casamos porque hubo algo, porque hubo un sentimiento… y los “momentos de felicidad” quedarán, y fueron muchísimos.
Los dejo con dos videítos:
http://www.youtube.com/watch?v=IYwjUgEyX8U
http://www.youtube.com/watch?v=_VEVCVADx0M
Adiós y Cacle Cacle
La Bruja
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario